- Nuevo


El Icono de la Madre de Dios de Jerusalén es uno de los iconos milagrosos más venerados y antiguos de la Ortodoxia.
Según la tradición, fue pintado por el santo evangelista Lucas en el año 48 d. C. en Getsemaní.
La Madre de Dios aparece sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos. Generalmente viste túnicas carmesí, que simbolizan la majestad real y la futura Pasión de Cristo. El Salvador Emmanuel sostiene un pergamino en una mano y bendice a los fieles con la otra.
Veneración: Fiesta: 25 de octubre.